sábado, 17 de octubre de 2026

Un amor que se renueva cada día

 

Un amor que se renueva cada día

 


El asombro es esa impresión que te causa una persona, especialmente cuando descubres en ella una cualidad extraordinaria. Todo matrimonio “reclama” experimentar, una y otra vez, ese asombro que encendió la chispa del enamoramiento inicial. ¿Cómo encontrar entonces lo extraordinario en lo cotidiano de nuestro amor?

Por Beatriz López-Roberts

En un restaurante se encuentra Sergio. Espera a su mujer para anunciarle que va a dejarla. Ya no soporta lo que antes le encantaba de ella, y quiere empezar una nueva vida con otra mujer de la que está enamorado. Cuando su mujer llega, comen y, en el postre, su esposa se echa a llorar. Le han dicho que le quedan pocos meses de vida. A Sergio le parece que todo el restaurante le grita: “¡Debes estar a la altura de las circunstancias!”, así que toma la decisión de cortar con su amante y seguir al lado de su mujer hasta el final. Comienza a realizar todas las cosas que ella quería hacer con él antes de enfermar: acompañarla de compras, leerle libros sesudos en voz alta, cederle su postre…  Y de tanto actuar como un hombre enamorado, se convierte en él.

Este es el corto de Isabel Coixet, Bastille, donde Sergio Castellito da vida a un hombre que representa a la perfección el hastío del amor que ha envejecido mal. Podría ser el retrato de millones de corazones que se desencantan mes a mes, año a año, y que son incapaces de ver en su cónyuge a aquella persona que antes ocupaba todos sus pensamientos e ilusiones. ¿Qué hacer cuando el otro ya no te asombra, sino que te aburre?

Génesis del asombro

El primer hombre que se asombró ante su esposa fue Adán. Dios vio que el hombre estaba solo, e hizo una promesa:  “Voy a hacerle una ayuda adecuada” (Gn 2, 18). Y cuando Adán vio lo que Yahveh había hecho al despertar de su sueño, realizó el primer cántico bíblico: “¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!” (Gn 2, 23). “El asombro de Adán es el asombro de encontrarse con quien es posible una comunión. Antes ha visto a todos los animales, pero no son como él y no puede entregarse a ellos. Cuando ve a Eva, descubre a una a quien sí se puede entregar y que le revela su propia identidad, diciendo: ‘¡Esta sí que es como yo, en esta sí que me reconozco!’. En la búsqueda de la propia identidad, el asombro juega un papel crucial”, explica a Misión el padre Juan de Dios Larrú, D.C.J.M. y catedrático de Moral Fundamental. ¡Cuántos maridos ante su esposa se admiraron y quisieron cantar: “Esta sí”!, para comenzar su historia de amor. Y cuántas mujeres, frente a su esposo, encontraron  “la ayuda adecuada”  para crecer y dar fruto. 

Sin embargo, “sabemos que el asombro está unido siempre a la novedad, y la novedad está en crisis en el mundo moderno: el hombre está buscando constantemente novedades efímeras. Si en el amor identifico la novedad con lo efímero, si me quedo con el primer enamoramiento, este se acaba rápido”, explica Larrú. Y puntualiza que  “es en la cotidianidad de después del viaje de novios donde hay que aprender a vivir la novedad, porque el amor se renueva cada día”.

«En la cotidianidad de después del viaje de novios es donde hay que aprender a vivir la novedad del amor» D. Juan De Dios Larrú, DCJM

El sustento diario

El pianista Arthur Rubinstein contaba que si un día no tocaba, lo notaba él. Si no tocaba el piano durante dos días, lo notaban sus amigos, y si no lo hacía en tres días, lo notaba el público. “Con el amor es algo parecido: si un día aflojo, lo noto yo, que me quejo más; si son dos días, lo notará mi cónyuge; y si son tres, estoy peleado con el mundo entero. Por eso hay que renovar el amor, que es ante todo un acto permanente. Como dice el refrán: ‘Obras son amores y no buenas razones’”, explica el padre Larrú. Lo dice la oración del Padrenuestro  “danos hoy nuestro pan de cada día”. En ella los esposos piden al Señor poder entregar en su matrimonio el amor de cada día a través de lo concreto.

Cultivar la mirada

Para renovar el amor cada día hace falta educar la mirada. En esta sociedad del deseo, la mirada se dirige a lo que se desea precisamente porque no se tiene. Así, la mirada se acostumbra a detectar las carencias propias y las de los demás. A su vez, el móvil crea la falsa ilusión de que a través de su lente se puede capturar todo lo que se ve.  “La cultura tecnológica y, más aún, la excesiva inmersión en las realidades materiales nos impiden con frecuencia percibir el aspecto oculto de las cosas. En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos en profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios”, decía san Juan Pablo II. 

Con el cónyuge pasa algo parecido: los esposos hoy se relacionan a través del móvil la mayor parte del día y, cuando se encuentren cara a cara, prefieren descansar con el teléfono en la mano. Pero el asombro necesita una mirada desnuda de artificios, que dé espacio al silencio, a la presencia del otro sin ruidos. ¿Hace cuánto que no miras a tu cónyuge sin interferencias de terceros? 

La práctica de mirarse así puede dar pudor, pero es necesario –quizá hoy más que nunca– que ese deseo de taparse de la mirada del otro se coloque en el lugar adecuado: cubriendo el matrimonio de las miradas de terceros, de lentes indiscretas, para que, bajo este manto, los esposos puedan reencontrarse y admirarse mutuamente. 

«El asombro pide una mirada desnuda de artificios, que dé espacio a la presencia del otro sin ruidos» D. Juan De Dios Larrú, DCJM

La decisión de amar

En Bastille el curso de la historia cambia porque Sergio decide comportarse de una forma nueva. El amor que permanece año tras año es un amor creativo, en permanente movimiento, y capaz de asombrarse ante el otro. No se da por sentado. Ante la rutina, el corazón de los esposos que toman la decisión de amar a su cónyuge en lo concreto se convierte en un corazón enamorado, y así, en la entrega absoluta, los esposos podrán ser muy fecundos. 

Gratitud
Para cultivar el asombro conyugal es muy sano hacer juntos un ejercicio de gratitud. Ante el hastío de una aparente vida matrimonial, donde la rutina no deja espacio al amor, se puede repasar la vida juntos y reconocer todo lo recibido a lo largo de la historia compartida. “Se trata de hacer ese ejercicio de la memoria para agradecer tantos dones recibidos y para no dejar de asombrarse con creciente agradecimiento”, explica el catedrático 
Juan de Dios Larrú. Y desde ahí será muy fácil ir reconociendo los dones de Dios. Un corazón agradecido es un corazón humilde que, vaciándose de egoísmo, deja espacio para nuevos regalos y para seguir creciendo y dando fruto. Además, la mirada agradecida no es nostálgica ni se lamenta por aquel tiempo pasado que no volverá. Contempla con alegría lo vivido y espera con ilusión lo que está por venir. Quien así vive podrá asombrarse al final de sus días por todo lo vivido en su matrimonio.

 

Artículo publicado en la edición número 66 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

miércoles, 14 de octubre de 2026

LA PARROQUIA DE SAN SERVANDO Y SAN GERMÁN SE UNE A LA PASTORAL DE DUELO

 

LA PARROQUIA DE SAN SERVANDO Y SAN GERMÁN

SE UNE A LA PASTORAL DE DUELO

 

 

La Parroquia de San Servando y San Germán se une a la Pastoral de Duelo y convoca una reunión informativa el próximo jueves día 22 de octubre a las 18:00 en los locales parroquiales (calle Pintor Zuluaga, 23 – Cádiz) para quien pueda estar interesado

 


 

Los Grupos de Mutua Ayuda en el Duelo vienen funcionando desde hace 33 años con el impulso del P. Mateo Bautista García, de la Orden Hospitalaria de San Camilo. Es un proceso comunitario, apoyándose unos a otros bajo la guía y el acompañamiento de un coordinador debidamente formado y capacitado para ello. Los temas de los 12 encuentros semanales abarcan todas las dimensiones humanas (corporal, afectivo – emocional, mental, relacional, valórica y espiritual) y se enriquece con la aportación de todos.

 

Va dirigido a las personas que sufren por la muerte de un ser querido y que estén profundamente heridos en cualquiera de las dimensiones humanas. Para quienes experimenten sentimientos de extrañeza, vacío, infelicidad, sinsentido, soledad, miedo, desconcierto, resentimiento, incertidumbre, inseguridad, culpa, etc.

 

Para ampliar información pueden llamar el teléfono 680 337 402

sábado, 10 de octubre de 2026

LAS CRISIS EVOLUTIVAS FAMILIARES

 

LAS CRISIS EVOLUTIVAS FAMILIARES 

 

Las crisis evolutivas familiares son desajustes universales que marcan el paso de una etapa a otra en el ciclo vital de la familia. Cada fase presenta retos y dificultades específicos tanto para los hijos como para los padres y otros miembros:

 

1.   Formación de la pareja y etapa inicial del matrimonio

Dificultad principal: La separación de la influencia parental y la negociación de acuerdos cotidianos entre los cónyuges.

Reto: Construir una identidad de pareja autónoma, equilibrando las tradiciones o exigencias de las familias de origen con las nuevas reglas comunes.

 

2.   Nacimiento y primera infancia de los hijos (0 a 5 años)

Dificultad principal: La redistribución del tiempo y los afectos, además de la gestión de rabietas intensas y problemas de sueño o alimentación.

Reto: Asumir el nuevo rol parental sin descuidar el vínculo de pareja, y aprender a poner límites claros mientras el niño regula sus emociones.

 

3.   Infancia intermedia y etapa escolar (6 a 11 años)

Dificultad principal: La conciliación entre la vida laboral y familiar, y la adaptación a las exigencias escolares y sociales del niño.

Reto: Fomentar la autonomía y la iniciativa personal del hijo apoyando sus fracasos sin generar culpa, manteniendo rutinas estables en el hogar.

 

4.   Adolescencia de los hijos

Dificultad principal: El desequilibrio entre control y autonomía (oscilando entre el autoritarismo o la sobreprotección y la permisividad), junto con los cuestionamientos y la oposición de los jóvenes.

Reto: Lograr la diferenciación familiar, manteniendo una conexión afectiva sólida sin invadir el espacio personal del adolescente.

 

5.   El nido vacío (partida de los hijos)

Dificultad principal: El reencuentro o distanciamiento de la pareja al marchar los hijos del hogar, y la redefinición del rol como padres de hijos adultos.

Reto: Aceptar la independencia de los hijos y reavivar los proyectos comunes o individuales en la pareja.

 

6.   Vejez, jubilación y envejecimiento

Dificultad principal: La jubilación, el deterioro físico o cognitivo, la viudedad y el peso de los cuidados.

Reto: Asumir los nuevos equilibrios si se ejerce como abuelos cuidadores o afrontar el duelo por la pérdida de seres queridos reorganizando el apoyo familiar.

miércoles, 7 de octubre de 2026

FORMACIÓN: INICIACIÓN AL ACOMPAÑAMIENTO Y LA ORIENTACIÓN FAMILIAR

 FORMACIÓN

INICIACIÓN AL ACOMPAÑAMIENTO Y LA ORIENTACIÓN FAMILIAR


SÁBADO, 17 DE OCTUBRE 

DE 10:30 H A 13:30 H.


Centro de Orientación Familiar Campo de Gibraltar

C/Real, 41 - 1º (pta. 4 y 5)

11100 - La Línea de la Concepción (Cádiz)


PROGRAMA


1.- ORACIÓN. 

2.- LA COMUNICACIÓN HUMANA.

3.- CARACTERÍSTICAS DEL ORIENTADOR CATÓLICO.

4.- PRÁCTICA (TÉCNICAS DE ENTREVISTA)







lunes, 5 de octubre de 2026

La Diócesis de Cádiz y Ceuta pone en marcha la I Escuela de Acompañantes

 




«Se acercó y se puso a caminar con ellos» es el lema de la I Escuela de Acompañantes de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, una nueva propuesta de formación que se desarrollará a lo largo del curso 2026-2027 con el objetivo de profundizar en el acompañamiento cristiano y ofrecer herramientas a quienes desempeñan esta misión en la Iglesia.

La Escuela nace de la convicción de que acompañar forma parte de la acción evangelizadora de la Iglesia y no puede entenderse únicamente como un método pastoral, una estrategia organizativa o una técnica pedagógica. En su raíz más profunda, el acompañamiento constituye una expresión concreta de la acción salvadora de Dios, que entra en la historia humana, comparte sus procesos, respeta sus ritmos y conduce a cada persona y a cada comunidad, paso a paso, hacia la plenitud de la vida.

Desde esta perspectiva, la Escuela de Acompañantes diocesana pretende ayudar a profundizar en una comprensión más amplia del acompañamiento cristiano y convertirse en una herramienta al servicio de los fieles, las parroquias y las comunidades. La iniciativa está dirigida a todas aquellas personas que, desde diferentes responsabilidades, participan en esta misión dentro de la Iglesia: sacerdotes y religiosos, catequistas, monitores y quienes acompañan a niños, jóvenes y adultos en sus procesos de fe.

Una primera jornada dedicada al acompañamiento en el proceso evangelizador

El primer encuentro tendrá lugar el próximo 31 de octubre de 2026, en la parroquia de San José Artesano de San Fernando, de 10:00 a 17:30 horas, y contará con un aforo aproximado de 120 participantes.

La jornada tendrá como ponencia principal «El acompañamiento en el proceso evangelizador», que correrá a cargo del P. Ángel Tello Santos, sacerdote de la Archidiócesis de Toledo y Consiliario nacional de Acción Católica General.

El P. Ángel Tello Santos es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma, licenciado en Teología, con especialidad en Historia de la Iglesia, por la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, y bachiller en Teología por el Instituto Teológico San Ildefonso de Toledo. Actualmente es párroco de San Juan de la Cruz de Toledo y director del Centro de Orientación Familiar de la Ciudad Imperial.

En septiembre de 2025, la Conferencia Episcopal Española lo nombró Consiliario nacional de Acción Católica General, servicio que desempeña acompañando a esta realidad eclesial laical en toda España.

La jornada tendrá también un carácter fraterno y de convivencia. El almuerzo será compartido, por lo que cada participante deberá llevar su propia comida.

Un itinerario a lo largo del curso

La Escuela se desarrollará mediante un itinerario de cuatro encuentros durante el curso 2026-2027. Además de la jornada inaugural del 31 de octubre, están previstas nuevas sesiones los días 19 de diciembre de 2026, 13 de febrero y 8 de mayo de 2027.

De este modo, la Diócesis de Cádiz y Ceuta pretende ofrecer un proceso continuado de formación que permita a los participantes crecer en la comprensión y en la práctica del acompañamiento cristiano, fortaleciendo así una de las dimensiones fundamentales de la tarea evangelizadora.

El lema elegido para esta primera Escuela, «Se acercó y se puso a caminar con ellos», recuerda precisamente que acompañar supone acercarse a la realidad del otro, caminar a su lado y ayudarle a descubrir y recorrer su propio camino de fe.

INSCRIPCIONES I ESCUELA

Curso 2026-2027

  • 31 de octubre de 2026
  • 19 de diciembre de 2026
  • 13 de febrero de 2027
  • 8 de mayo de 2027

 Primer encuentro: Parroquia San José Artesano, San Fernando
 Horario: 10:00 a 17:30 horas
 Aforo aproximado: 120 personas
 Almuerzo: compartido; cada participante trae su comida.


TEMAS PARA EL DIÁLOGO EN EL MATRIMONIO

 

TEMAS PARA EL DIÁLOGO EN EL MATRIMONIO

 

1. Finanzas y economía familiar

·         Gastos y ahorros: Definir cómo se van a pagar las cuentas y qué significa ahorrar para cada uno.

·         Deudas: Hablar con transparencia sobre deudas pasadas o compromisos financieros actuales.

·         Cuentas bancarias: Decidir si usarán cuentas conjuntas, individuales o un modelo mixto.

 

2. Hijos y crianza

·         Deseo de tener hijos: Acordar si desean tener hijos, cuántos y cuándo.

·         Educación y valores: Conversar sobre los métodos de crianza y los valores que desean transmitirles.

·         Plan B: Hablar de cómo actuarían ante posibles dificultades de fertilidad.

 

3. Resolución de conflictos y comunicación

·         Estilos de discusión: Identificar cómo reacciona cada uno cuando se enoja o hay una pelea.

·         Límites y respeto: Establecer reglas para discutir sin faltarse al respeto.

·         Acuerdos flexibles: Aceptar que las opiniones cambian con el tiempo y los acuerdos deben adaptarse.

 

4. Familia extensa y entorno

·         Límites con la familia política: Definir el nivel de participación e influencia permitida de padres y suegros.

·         Emergencias familiares: Hablar sobre cómo reaccionarían si un familiar enfermo necesita vivir en casa.

·         Tradiciones: Compartir las costumbres familiares de origen para integrarlas en el nuevo hogar.

 

5. Proyecto de vida y metas personales

·         Carrera y trabajo: Discutir cambios de ciudad, metas profesionales u horizontes laborales.

·         Tiempo libre: Acordar la importancia del espacio individual y los momentos a solas o con amigos.

·         Intimidad y sexualidad: Mantener un diálogo honesto sobre las necesidades afectivas y sexuales

 

6. Vida espiritual personal, familiar y comunitaria.

·         Práctica religiosa: Sacramentos y Oración personal, matrimonial, familiar y comunitaria.

·         Comunidad: Participación en la vida comunitaria, parroquial, movimientos, …

·         Compromisos: Acordar la participación en servicios a la comunidad.


     

           (Deja tu comentario si piensas que falta algún tema importante)

viernes, 2 de octubre de 2026

Decálogo de una relación de pareja sana

 

Decálogo de una relación de pareja sana

1. Comunicación asertiva: Hablar con claridad y respeto, expresando necesidades sin atacar.

2. Respeto mutuo: Aceptar a la otra persona tal como es, sin intentar cambiarla.

 

3. Confianza sólida: Mantener la honestidad y la transparencia para crear un espacio seguro.

 

4. Trabajo en equipo: Actuar como aliados y tomar decisiones pensando en el bienestar común.

 

5. Gestión de conflictos: Aceptar los desacuerdos y buscar soluciones sin buscar culpables.

 

6. Tiempo de calidad: Dedicar espacios tanto a la intimidad en pareja como a las actividades individuales.

 

7. Empatía y validación: Esforzarse por entender los sentimientos y puntos de vista del otro.

 

8. Admiración y gratitud: Reconocer y elogiar los detalles y esfuerzos diarios de la pareja.

 

9. Intimidad y afecto: Cuidar el contacto físico y la complicidad emocional de forma constante.

 

10. Proyecto común: Compartir valores, ilusiones y metas a largo plazo manteniendo la individualidad.