viernes, 26 de enero de 2024

Decálogo para una buena relación conyugal.

Decálogo para una buena relación conyugal.

1. Comunicarse con la pareja es un factor preventivo esencial. Lo que no se comunica no se comparte. Lo que no se comparte aleja. Lo que aleja crea distancias insalvables. Lo que distancia desune. Y lo que desune acaba por extinguir y disolver cualquier relación, hasta que cada uno de ellos se transforma en un extraño para el otro. El silencio y la incomunicación son los mayores enemigos de las relaciones conyugales. No deja de ser curioso que el 82% de las mujeres españolas casadas consideren la incomunicación conyugal como el más frecuente y primero de sus problemas de pareja. Empatía. Ante las dificultades y muy relacionado con lo anterior, debemos de hacer un esfuerzo por ponernos en el papel del otro, teniendo en cuenta sus circunstancias. Yo en cada momento decido como mirar, una mirada de juicio generará desafecto, una mirada de comprensión, benevolente generará complicidad e invitará al cambio.

2. Respetar y admirar al otro: El respeto y la admiración son también

fundamentales como factores de resistencia de los conflictos de pareja. Para que emerja un conflicto entre los cónyuges forzosamente antes han tenido que dejar de admirarse. Cuando se extingue la mutua admiración, la pérdida del respeto —al inicio sólo gestual y verbal— está cerca. Esta inicial pérdida de respeto verbal se prolonga en ocasiones —basta con que estén más irritables o, por un momento, “pierdan los nervios”— en la pérdida de respeto físico o, dicho sin ningún eufemismo, en la violencia doméstica. Es muy difícil que una pareja entre en crisis si la admiración y el respeto mutuo no sólo se conservan, sino que, con el pasar de los años, se acrece.

3. No rehuir las dificultades y no insistir en las diferencias:

Para tratar de resolver los problemas, lo primero que hay que hacer es identificarlos y, a continuación, afrontarlos. Si las dificultades se silencian y “aparcan”, lo que era pequeño se agranda y lo que en un inicio apenas tenía importancia deviene en el detonante de la crisis. La convivencia consiste en buena parte en aprender a resolver con éxito y conjuntamente los pequeños conflictos de cada día. Las diferencias entre el hombre y la mujer son imborrables e inextinguibles. Por eso es de mal gusto insistir en ellas, a tiempo y a destiempo. Los hechos diferenciales que singularizan a uno y a otro están ahí para una excelsa función: la de complementarse, crecer y enriquecerse recíprocamente. El respeto por esas diferencias inmodificables constituye una excelente oportunidad para que ambos se conozcan mejor a ellos mismos.

4. Es imprescindible dedicar tiempo, paciencia y ternura al otro cónyuge:

El amor exige tiempo, atención y dedicación vigilante. Quien no atiende no entiende. Quien marcha siempre con prisa no puede advertir la realidad del otro, por la sencilla razón de que atraviesa su ámbito espacial sin dejarse asombrar ni afectar por la presencia de su pareja. Entre las personas que se quieren hay que disponer de la necesaria paciencia, por lo menos de la misma paciencia que precisa la crianza y buena educación de un niño pequeño. Si se dan las condiciones anteriores, la ternura acaba por emerger e invadir la intimidad del otro y, entonces y sólo entonces, desaparecerán las quejas acerca de si le han dicho o no que le quieren, o si le admiran o no, porque la ternura es la demostración objetiva de ese querer, un grito silencioso más poderoso que cualquier decir, y que casi nunca pasa inadvertido a las personas.

5. Esforzarse por llevar una vida sexual plena y activa:

Las relaciones sexuales son necesarias en la vida de la pareja. No son, desde luego, lo primero, pero sí una de las primeras condiciones que definen al matrimonio y que han de satisfacerse. La sexualidad puede suponer —y supone, de hecho— un cierto esfuerzo, sobre todo si — como habría de ser en el matrimonio— cada uno de los cónyuges se olvida de sí y solo piensa en la plenitud de la satisfacción del otro. Hasta en esto la donación recíproca está vigente y no debería ser omitida, renunciada y mucho menos frustrada. No deja de ser frecuente que se use a veces de la sexualidad bien para resolver otros conflictos, en que no se llegó a acuerdo alguno, o bien mediante la negación a ella para seguir reivindicando, guerreando y extendiendo los problemas que asientan en otros ámbitos de la conyugalidad cuyo contenido es muy diferente. Lo correcto es que cada problema se resuelva justamente en el ámbito en que se originó y al que obviamente pertenece, sin dar lugar a tomarse la revancha en otros ámbitos, que en modo alguno son afines a aquel y no pueden sustituirlo.

6. Establecer y respetar el necesario ámbito de libertad personal del otro:

Que hombre y mujer sean “una sola carne»” no ha de tomarse como una unión tal que conlleva a la fusión entre ellos y a la confusión de sus personas. El matrimonio, desde luego, les constituye en una sola carne, pero al mismo tiempo —he aquí el misterio— conserva en su integridad aspectos diferenciales de las genuinas personalidades de cada uno de ellos. Como consecuencia, es preciso establecer cuál es el necesario ámbito de libertad que es más apropiado a cada uno de ellos y que el otro no puede, no debe forzar ni dejar de respetar. En el escenario de la profesión, por ejemplo, esta es una exigencia ética que jamás debería ser conculcada.

7. Mantener un reparto equilibrado y flexible de tareas y roles:

Las diversas cualidades de cada uno de los cónyuges, su propia singularidad y la eficiencia que deriva de la división del trabajo exige este reparto de funciones entre ellos. Lo lógico es que el más dotado para una determinada tarea o al que le cueste menos esfuerzo llevarla a cabo sea el que tenga que desempeñarla. No se trata de “arrimar el hombro” a los menesteres menos agradables para cargar las espaldas del otro. Se trata tan solo de ser más eficaces, pero sin hundirse en el utilitarismo funcionalista. Por eso es también conveniente que si uno de ellos advierte que al otro el desempeño de una función le supone mucho esfuerzo, se adelante y la haga o le ayude mientras la realiza. La pareja no está constituida para restar, sino para sumar; está para multiplicar en lugar de dividir, para tener más en cuenta lo que les une que lo que les separa. En cierto sentido, marido y mujer devienen en cofundadores, a partes iguales, de una sola y única empresa, en la que no puede precisarse qué es de cada uno de ellos, porque lo que es de uno es también del otro, porque todo es de los dos. Aquí los dos son corresponsables, coexistentes y copartícipes de todo cuanto les acontezca a ambos.

8. Fomentar una cierta complicidad añadida:

El mismo tejido de la pareja está reñido con la incomprensión y el sentimiento de soledad. La pareja es compañía, ausencia de soledad, comunión. No es infrecuente la presencia de parejas que posiblemente se quieren mucho entre ellos y son muy equilibradas, pero se percibe que les falta algo. Son marido y mujer y excelentes padre y madre, pero... ¡no son compañeros!, la vida de uno no ha sido compañía inseparable de la vida del otro. En estos casos lo que falta es esa generosidad para abrir la intimidad —lo que más les suele costar— y ofrecerla y regalarla gustosamente al otro. Cuando ambos devienen en compañeros —en buenos compañeros, se entiende—, el regalo de la intimidad se desborda y surge esa alegría vital, que no se puede ocultar en quienes se sienten cómplices y realmente lo son de sus propios afanes, ilusiones, deseos, expectativas, fantasías, decires, sentimientos, proyectos, pensamientos y recuerdos.

9. El don de sí.

Muchos matrimonios establecen una relación dependiendo de lo que reciben del otro, esto genera una relación mercantil, “te doy porque me das”. Resulta mucho más funcional, creíble y generoso amar desde la entrega de la propia vida, sólo así te mostraré la verdad, bondad y belleza del amor esponsal. Te entrego mi vida, la pongo en tus manos porque sé que tú eres un bien para mí y que me cuidarás. Amar desde la espera genera muchas frustraciones. Cuando uno ama de este modo, hablando de personas maduras, es difícil que no surja la reciprocidad tan necesaria.

10. Rezar juntos.

La oración supone vivir en clave del amor de Dios, comprender que nuestro amor remite a un amor más grande que nos sostiene. Provoca entre nosotros la misma mirada benevolente que Él tiene sobre nosotros, llevándonos siempre al perdón.

Regla básica a tenerla siempre presente: El cambio empieza en uno mismo, yo no puedo ser el responsable del cambio del otro, por ello debo de centrarme en mí. Hoy tomo la decisión de amar cambiando todo aquello que entorpece nuestra relación. El amor nunca se deja ganar en generosidad. Cuando advertimos el cambio y generosidad del otro esto genera deuda, sentimientos se ser querido y vivir en pertenencia y provoca, necesariamente, el cambio en el otro.


miércoles, 24 de enero de 2024

TÉCNICAS SALUDABLES PARA MANEJAR EL ESTRÉS

 TÉCNICAS SALUDABLES PARA MANEJAR EL ESTRÉS

Existen muchas maneras de manejar el estrés. Pruebe algunas para averiguar cuáles funcionan mejor para usted

  • Reconozca las cosas que no puede cambiar. Aceptar que no puede cambiar ciertas cosas le permite dejarlas ir y no alterarse. Por ejemplo, no puede cambiar el hecho de que debe conducir durante la hora pico. Pero puede buscar maneras de relajarse en el trayecto, como escuchar un podcast o un audiolibro.
  • Evite las situaciones estresantes. Siempre que le sea posible, aléjese de la fuente del estrés. Por ejemplo, si su familia discute en los días festivos, dese un descanso y salga a caminar o a dar una vuelta en el auto.
  • Haga ejercicio. Realizar actividades físicas todos los días es la mejor y más fácil manera de lidiar con el estrés. Al hacer ejercicio, su cerebro libera químicos que lo hacen sentir bien. También puede ayudarle con su energía reprimida o su frustración. Busque algo que disfrute, ya sea caminar, montar en bicicleta, jugar softball, nadar o bailar, y hágalo por al menos 30 minutos la mayoría de los días.
  • Cambie su perspectiva. Intente desarrollar una actitud más positiva ante los desafíos. Puede hacerlo reemplazando los pensamientos negativos con pensamientos más positivos. Por ejemplo, en lugar de pensar, "¿por qué siempre todo sale mal?", cambie esa idea por, "puedo encontrar una manera de superar esto". Puede parecer difícil o tonto en un principio, pero podría descubrir que esto le ayuda a dar un giro a su perspectiva.
  • Haga algo que disfrute. Cuando el estrés lo tenga decaído, haga algo que disfrute para ayudar a ponerlo de pie de nuevo. Puede ser algo tan simple como leer un buen libro, escuchar música, ver su película favorita o salir a cenar con un amigo. O comience un nuevo pasatiempo o clase. Sin importar lo que elija, intente hacer al menos una cosa al día que sea solo para usted.
  • Aprenda nuevas maneras para relajarse. La práctica de técnicas de relajación es una gran manera de lidiar con el estrés del día a día. Las técnicas de relajación le ayudan a disminuir el ritmo cardíaco y reducir la presión sanguínea. Existen muchos tipos, desde respiraciones profundas y meditación hasta yoga y taichí. Tome una clase o intente aprender de libros, videos o recursos en línea.
  • Conéctese con sus seres queridos. No deje que el estrés se interponga entre usted y su vida social. Pasar tiempo con familiares y amigos puede ayudarle a sentirse mejor y olvidarse del estrés. Confiar sus problemas a un amigo también puede ayudarle a resolverlos.
  • Duerma lo suficiente. Descansar suficientemente durante la noche puede ayudarle a pensar con más claridad y a tener más energía. Esto hará que sea más fácil manejar cualquier problema que pueda surgir. Intente dormir entre 7 y 9 horas todas las noches.
  • Mantenga una dieta saludable. Comer alimentos saludables ayuda a darle energía a su cuerpo y su mente. Evite los refrigerios con altos contenidos de azúcar y consuma muchas verduras, frutas, granos integrales, lácteos reducidos o libres de grasas y proteínas magras.
  • Aprenda a decir que no. Si su estrés viene de realizar demasiadas tareas en casa o en el trabajo, aprenda a establecer límites. Pida ayuda a los demás cuando la necesite.

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viernes, 5 de enero de 2024

GRUPOS PARROQUIALES DE ACOMPAÑAMIENTO EN EL DUELO


 GRUPOS PARROQUIALES DE ACOMPAÑAMIENTO EN EL DUELO


 

En la pasada Escuela de Evangelizadores celebrada el sábado 25 de noviembre de 2023, Jorge Megías (animador de la pastoral del Duelo en España) presentó la experiencia pastoral del “Acompañamiento en el Duelo”.

Se trata de acompañar el sufrimiento por la muerte de un ser querido y elaborar el duelo desde las seis dimensiones: emocional, espiritual, valórica, social, intelectual y física. Está basado en una metodología que lleva 30 años funcionando de la mano del P. Mateo Bautista, religioso Camilo, que ha expandido este método por numerosos países del mundo.

Consiste en crear un grupo parroquial de Acompañamiento en el Duelo con estas características:

-          Grupo de 10 ó 12 miembros.

-          Uno o dos coordinadores.

-          Metodología probada: guías del coordinador, ideario, decálogo del funcionamiento, lecturas bíblicas, …

-          Posibilidad de grupo virtual, conexión on-line a distancia.

-          Servicio pastoral de escucha en el duelo.

Bajo el impulso de nuestro obispo diocesano, Monseñor Rafael Zornoza Boy, y coordinado de manera conjunta por la Delegación Episcopal para la Pastoral de la Salud y el Centro Diocesano de Orientación Familiar, se abre esta posibilidad en nuestra diócesis para ofrecer este servicio en las parroquias.

Para ello el primer paso es contactar y formar a las personas que se sientan llamadas a realizar el papel de coordinador de un grupo parroquial.

En el mes de enero convocaremos una reunión informativa para quienes estén interesados en esta pastoral. Y durante el mes de marzo habrá una formación para coordinadores de grupos parroquiales impartida online por el P. Mateo Bautista, religioso camilo Licenciado en Teología Moral. Licenciado en Teología Espiritual. Doctor en Teología en Pastoral de la Salud y Promotor de “Resurrección, grupo de mutua ayuda para familiares en duelo”.

Las personas que estén interesadas en participar o iniciar la pastoral del duelo en su parroquia deben ponerse en contacto  a través del teléfono 676037832 o en el mail: cof@obispadocadizyceuta.es

Muchas gracias, un abrazo.

Delegación Episcopal para la Pastoral de la Salud

Centro Diocesano de Orientación Familiar

sábado, 25 de noviembre de 2023

El acompañamiento en el duelo, primer tema de las Escuelas de Evangelizadores


 En la mañana de ayer se celebraba la primera sesión de las Escuelas de Evangelizadores de este curso. La jornada comenzó con la celebración de la Eucaristía en la Iglesia de San Severiano de Cádiz, presidida por el obispo Mons. Rafael Zornoza, acompañado de varios sacerdotes diocesanos. En su homilía Mons. Zornoza agradeció a los participantes el interés y esfuerzo por asistir a la jornada y poder compartir un rato de encuentro con el Señor. Asimismo el prelado transmitió a los fieles que «es una alegría muy grande volver a celebrar la primera Escuela de este año, con nuevos temas. Empezamos celebrando la misa porque realmente, si intentamos evangelizar, lo hacemos sabiendo que el protagonista de la evangelización es el Espíritu Santo y nosotros somos instrumentos en las manos de Dios».

«Tenemos que abrir el corazón a la gracia de Dios, -continuaba D. Rafael- invocamos al Señor para que nos abra el corazón, para que seamos evangelizadores llenos del Espíritu y con esa docilidad, aprender a escuchar lo que haga falta para que nosotros avancemos en ese camino. Nunca ha sido sencilla la predicación del Evangelio y de alguna forma está predicación ha ido a contracorriente, pero vivir en Cristo es encontrar la verdad».

Tras la celebración de la Santa Misa, las ponencias y el diálogo con Jorge Megías comenzaron en el salón de actos donde se trató el tema «Acompañamiento en el duelo». Decía Megías que «el sufrimiento es una amenaza a la estabilidad de la persona. Una reacción interna multidimensional provocada por una causa interior o exterior. El sufrimiento más profundo es el de la muerte del ser más querido, y Jesús sufre en cada uno de nosotros. Cuando nosotros sufrimos, Él sufre, porque como dice el Libro de la Sabiduría: Dios nos creó a su imagen, para que seamos como Él. Si uno no trabaja sobre su sufrimiento, y solo deja pasar el tiempo sin hacer nada, antes o después va a aflorar, está condenado a no controlar su vida».

El ponente, animador de la pastoral del duelo en España, indicaba que si eres valiente y humilde pides ayuda. Además mencionó las seis dimensiones para sanar el sufrimiento; emocional, espiritual, valórica, social, intelectual y física. «El duelo es lo que yo trabajo conmigo mismo. Sólo se transforma en sufrimiento cuando se transforma el doliente» decía.

Explicó también en qué consiste un grupo parroquial de acompañamiento en el duelo:

1. Grupo parroquial de 10 a 12 dolientes.
2. 1 o 2 coordinadores.
3. Metodología probada: guías del coordinador, ideario, decálogo del funcionamiento, lecturas bíblicas…
4. Grupo virtual, conexión online a distancia.
5. Ministerio pastoral de escucha en el duelo.

Se basan en una metodología que lleva 30 años funcionando gracias a la sabiduría del padre Mateo Bautista, un religioso Camilo promotor de “Resurrección grupo de mutua ayuda para familiares en duelo” que se ha expandido ya por numerosos países del mundo.

«Perseverar equivale a sanar» decía Jorge Megías, «los resultados del acompañamiento son la paz interior, la alegría de vivir y un proyecto significativo de vida.
En este tipo de duelo, al final del itinerario, están más cerca de Dios con una mejor conciencia de la vida y la muerte».

Tras la ponencia, hubo tiempo de descanso y almuerzo para dar paso a la sesión de la tarde, unos talleres que han sido novedad este año: taller sobre Música Litúrgica, el segundo sobre la Pastoral de Caridad y el tercero un Debate con principios.

El encuentro finalizó con la Exposición del Santísimo Sacramento.

La segunda sesión de la Escuela de Evangelizadores será el próximo 20 de enero con D. Manuel González, sacerdote de la Archidiócesis de Madrid.

lunes, 20 de noviembre de 2023

GRUPO CHAT WHATSAPP DE FORMACIÓN

 GRUPO CHAT WHATSAPP DE FORMACIÓN 


El Centro Diocesano de Orientación Familiar ha abierot este canal de formación y de información. 

Cada semana publicará artículos de formación, convocatoria de charlas, cursos y otros recursos para ayudar a las familias y a toda persona que tenga bajo su responsabilidad la educación y formación. 

Para darse de alta sólo tiene que entrar en el siguiente enlace. 

https://chat.whatsapp.com/KoufiLXFRBs81P1gbyr6Em

Muchas gracias. 




domingo, 19 de noviembre de 2023

Nuevos Monitores de "Aprendamos a Amar "

 NUEVOS MONITORES DE EDUCACIÓN AFECTIVA Y SEXUAL

 



El sábado 18 de noviembre se clausuraba una nueva edición del Curso de monitores de Educación Afectiva y Sexual coordinado por el Centro Diocesano de Orientación Familiar y que imparte el Instituto Desarrollo y Persona: Universidad Francisco de Vitoria. Han asistido jóvenes, profesores, catequistas, orientadores familiares y un sacerdote. El Obispado de Cádiz y Ceuta sigue apostando por la formación de nuevos monitores de Educación Afectiva y Sexual para ponerse al servicio de la educación en ese tema tan importante.


El Curso es un Proyecto de Educación Afectiva y Sexual que ofrece las claves para para ayudar a niños, jóvenes y familias a madurar la vivencia de la sexualidad desde una perspectiva integral, capaz de responder a los deseos más profundos del corazón humano.


Las sesiones se han distribuido en tres fines de semana en los que se han abordado tres grandes temas: el Desarrollo afectivo y sexual, el Arte de comunicarse y el Amor y la sexualidad humana.  El curso está reconocido como Título Propio por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid.


El Centro Diocesano de Orientación Familiar es un servicio especializado de atención integral a los problemas personales y familiares en todas sus dimensiones. Se inspira y ejerce su actividad desde la antropología cristiana y la fidelidad al Magisterio de la Iglesia Católica. La Iglesia Diocesana lleva realizando este servicio desde 1998, atendiendo a miles de familias de distintas procedencias.


Los COF´s realizan sus servicios a través de tres áreas de actuación: la Orientación Familiar para acompañamiento especializado a las personas y familias con dificultades; el Servicio a la Vida que ofrece acogida, ayuda y orientación ante un embarazo imprevisto; y el área de Formación que ofrece charlas, cursos, servicios educativos y cauces de formación dirigido a las familias, a las parroquias, colegios y a toda persona que lo necesite.


Para más información: cof@obispadocadizyceuta.es y en el móvil 676 03 78 32